Devocionales Cristianos Reflexiones Cristianas Presentaciones Cristianas Avatares y Displays Cristianos

Entradas etiquetadas como “Palabras de Fe

Y tuve que aprender a creer

Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta. Santiago  2:17 NVI

Soy un ferviente creyente de que Dios hace llover en la tierra que está siendo trabajada, y trabajar la tierra en fe no es fácil….no por nada es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Sí bien es cierto que Dios es fiel a lo que prometió, también es cierto que depende de nuestra convicción el recibir favor del cielo. 

El desanimo y pesadez muy comúnmente hacen que desistamos y abandonemos el camino de la fe, creyendo que el Señor no deseaba esa bendición para nosotros y nos rendimos antes de tiempo.

La fe es algo que se cultiva, y la mayor parte de las veces no tendrá nada de lógica; lo importante es hacer la parte que me toca, aun cuando dude que sea posible, pues recuerda que creer no es pensar sino avanzar.

Cuando abandoné el alcohol una gran crisis nerviosa vino sobre mi vida, y el pan de cada día era el aturdimiento y ansiedad, además la paranoia no me permitió dormir por muchos meses, fue una época de gran opresión para mi alma que no le deseo a nadie. Aun después de aceptar al Señor esto no se iba de mi vida…..y tuve que aprender a creer.

Se me dijo que todas las mañanas y todas las noches leyera Salmos 91, y esto se llevaría la ansiedad y me permitiría encontrar descanso en las noches. Hice esto durante unos cuantos días y no recibía resultados… pero sabía que esto era lo único que me podría devolver el sano juicio después de ya haber  tratado de todo; así que me aferré a la fe y seguí haciéndolo. Hasta que poco a poco el Señor le dio descanso a mi mente, me sumergía ocasionalmente en su paz, y después de un año restableció por completo mi sueño.

Ahí comprendí que el camino de la fe no es fácil, es solo para los que realmente desean ser bendecidos, liberados y sanados. 

¿Qué tanto deseas ese favor hermano/a? ¿Qué tanto estás demostrando tu fe?

Haz la parte que te toca aquí en la tierra, y ten por  seguro que el cielo hará la suya; solo hay que creer. Sé que ya tienes la receta a eso que anhelas, solo  apégate lo más que puedas a ella, aunque no lo sientas, aunque no pienses que valla a funcionar, aunque estés cansado;

 púes el Señor tu Dios hoy dice que pronto te enviará la lluvia.

Richy Esparza: http://cristodavida.com/ y http://devocionalesderichy.com./


Creí

2 Corintios 5:7  “porque por fe andamos, no por vista”

Me considero un consentido de Jehová; porque me ha permitido conquistar gran parte de Sus promesas por medio de mi fe alimentada por una promesa, en la que encontré todo la valentía y coraje que necesitaba. Volteo hacia atrás, hace 4 años y veo a un ser totalmente desconcertado que descubrió una lámpara que le alumbró en las tinieblas y la encendía por medio de la fe.

Descubrí que la única forma de encontrar el favor de Dios, era por medio de la fe. Creí en lo que no se veía, tuve que creer que no fue solo un sueño aquél encuentro que tuve con Él cuando me salvó. Creer que a pesar de que nadie me creyera que Dios me hablaba, tendría que avanzar… púes creer para Dios es avanzar y no precisamente pensar.

El creer para Dios es aferrarte a la libertad que has recibido y entregar en sacrificio ese miedo que carcome tu alma. El creer para Dios es mostrar obediencia y dejar aquello que nuestra aún afectada alma todavía ama. Aprendí a rendirme totalmente en su plan divino y dejarle que me llevará a conquistar lo que Él había designado para mí. Aprendí que después del dolor purificador viene el abrazo redentor del Padre.

Entendí que para crecer hay que padecer el desprendimiento de mi ser. Entendí que antes de la gloria es necesario sembrar con lágrimas.

Comprendí que los más grandes anhelos de mi corazón no me pertenecían, púes habían sido plantados en mí antes de nacer por el dueño de mi ser. Comprendí que no tenía que ver palpablemente Su rostro para creer en Él, básteseme con respirar y vivir para creer.

Me dí cuenta que Él me ama de sobremanera, tanto que me quebrantó de una manera tan fuerte para llegar a Él, que solo en Él encuentra vida mi ser. Me di cuenta que en el mundo de la fe toda es al revés, no se necesita ver el camino para avanzar, sino que se ve el camino al avanzar.

Me fue revelado que en el mundo de la fe mi mayor debilidad será mi más fiel aliado para manifestar la gloria del que me ha salvado. Me fue revelado que Dios no quiere sacrificios muertos, sino sacrificios que me partan el alma para luego desatar vida.

En el mundo del creer pude ver que el Señor no se mueve por mis lagrimas de lastima, más por lagrimas que le entregan todo mi aliento al avanzar. En el mundo del creer pude ver que la palabra es mi mejor aliado para calmar la incertidumbre de mi alma.

¿Cómo no seguir avanzando por fe?, si Él tiene todo bajo control. ¿Cómo no seguir avanzando cuando nada puedo ver? , sí tengo la certeza que Él mora en mí.

¿Por qué desanimarme cuando Él está en silencio? , sí Él ha prometido que Su espíritu me sustentaría.

No sé qué esté pasando en tu vida hermano, tal vez has estado caminando a tientas sin poder escuchar Su voz, tal vez estás caminado herido por haber obedecido a tu fe y fuiste lastimado, tal vez estás dudando qué Él cumplirá lo que prometió, tal vez no le encuentres pies ni cabeza al plan divino, tal vez el desanimo ha puesto pesadez en tu fe.

Más hoy te quiero decir hermano que sea lo que sea que estés viviendo y hace tambalear tu fe; ya estaba contemplado cuando Él prometió que lo iba a hacer. Y si te salieres del camino de la fe, no se cumplirá tu promesa, no por Él, más por tu falta de creer. Yo te invito a que tengas calma y con ella; una y otra vez examines tu promesa. Esto alimentará tu espíritu y reafirmará tu andar en la promesa. No desistas ni desmayes, del tamaño de tu espera, del tamaño de la prueba, del tamaño del desierto: será el tamaño que tu creencia será recompensada.

Te lo digo de nuevo hermano, no desistas ni desmayes, que lo que Él ha prometido es tan cierto como que Él te salvó; SOLO TIENES QUE CREER Y MOVERTE POR FE.

Richy Esparza

http://devocionalesderichy.com/http://cristodavida.com/


¿Por qué creo?

¿Por qué lo hago? En veces no lo sé, pero me muevo por inercia.

Me he aferrado a creer que Él renovará mi ser, para hacer el cambio generacional.

No ha sido fácil pues me he desprendido de personas y hábitos que amaba.

Y conforme voy a avanzando aumentan las cosas que cambiar. Cada vez la entrada a la tierra prometida se vuelve más angosta, ahí no caben mis muletas emocionales ni la balanza con que me pesaba.

Hoy esa balanza está calibrada justamente, y si no le usare aun cautiva estaría mi mente.

¿Por qué lo hago? En veces no le comprendo, pareciera que Su espíritu me arrastra. Pues si por mi carne fuera, aun estaría dando vueltas en el desierto. En verdad Él me ha comprado y no permite que me acerque al campamento enemigo. Pues si por mi carne fuera, ya me habría cansado de esperar a mi doncella.

¿Por qué lo hago? ¿Por qué a pesar de estar otra vez herido de muerte?; creo de nuevo que me salvaras.

  ¡No lo sé¡  más sin embargo creo en ti. Eres mi dueño, solo a ti te importé cuando nadie me escuchó. Solo a ti me debo y aún te creo a ti mi Dios.

¿Por qué lo hago? Pareciera que Tu coraje está tatuado en mi corazón, pues no me explico la manera en que se renueva mi valor. Me llaman a batalla y no me importa que de nuevo haya dolor. El solo imaginar que me acompañas en batalla, me hace saborear el galardón.

Hace poco mi Pastor me dijo el verdadero significado de creer, y te lo voy a compartir. Creer no tiene nada que ver con pensar. Creer es avanzar aunque sientas tu flaquear, creer es aferrarte a esa bendición que Él ha prometido. Creer es avanzar, aunque se amotine contra ti todo tu ser.

¿Estas creyendo lo que dijo el Señor tu Dios? ¿O piensas que solo ha sido tu imaginación?

Richy Esparza – Publicado en Noviembre de 2009

http://devocionalesderichy.com/

 


Aquí aun sigo

“acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe” Hebreos 10:22

Es solamente de valientes pedirle a Él un consejo. Porque por lo general cuando dudamos en pedirle un consejo al Señor, es porque nos va a doler. Nos va a doler aceptar que algo anda mal dentro de nosotros. Nos va a doler poner de nuevo nuestras esperanzas en Él. Nos va a doler tal vez tener que cambiar. Y sobre todo, nos va a doler esperar. ¿Alguna vez has estado tan cerca de la tierra prometida? que la pudiste tocar y cuando la creías tuya, El Señor te dice “No tan rápido, esto solo fue una probadita para que veas que existe, pero aun tengo que procesarte más”

Es difícil cuando se ha estado tan cerca de eso que anhelas y se desvanece tomando de nuevo la forma de promesa. Se requiere de mucho valor y confianza decirle a tu Señor “De nuevo te creo y aun confío”  Se requiere de mucho coraje incorporarte al camino y decirle a tu Señor “Aquí aun sigo”

Tal vez estés pasando por alguna situación similar, y estés cansado de tu andar. Y yo te digo, ¡Por más que te duela, no desistas!

¡Por más que te duela, confía en eso que hay dentro de ti, que aun no se apaga ni se rinde!

Acércate con corazón sincero al Señor , y Él lo hará.

Richy Esparza  http://devocionalesderichy.com/http://cristodavida.com/


El Cordero me liberó de Egipto

El fin de semana pasado tuve la oportunidad de celebrar la cena del Señor en la célula de oración con algunos amigos y familiares; y fue glorioso. Tuve el honor de preparar el tema, y al hacerlo Dios me permitió ver su grandeza; pero sobre todo, su favor a los que hoy somos sus hijos. Y hoy te lo quiero compartir.

Al igual que los hijos de Israel, nosotros también estuvimos en Egipto siendo esclavos. Y al igual que los hijos de Israel, fuimos liberados con brazo fuerte. Antes de conocer al Señor tratamos de encontrar la anhelada libertad con innumerables métodos: en otras personas, en otras religiones, con psicólogos, en ídolos, en pastillas, en libros, en grupos de autoayuda; más sin embargo, esto no nos pudo liberar. Sino solamente el brazo fuerte de nuestro Redentor.

Tal vez no teníamos grilletes, pero nuestras almas estaban atadas al temor. Tal vez no teníamos cadenas, pero nuestras almas estaban más que esclavizadas. No podíamos sentir, no podíamos reír, no podíamos decir “te quiero”, y mucho menos conocíamos el gozo.  Tal vez no teníamos más de 400 años en esclavitud, pero despertarnos cada día era un tormento eterno.

Al igual que los hijos de Israel, nosotros éramos oprimidos por el enemigo día tras día. Y cada vez  que le creíamos a Dios que solo Él nos podría liberar, el enemigo aumentaba nuestra carga; dándonos más noches sin dormir e infundiendo más temor a nuestros corazones. Llegando al grado de no creer más en la salvación.

Pero al igual que con los hijos de Israel, Dios se aferró a nosotros para darnos libertad por medio del cordero. Solamente la sangre redentora y libertadora de nuestro Señor, nos permitió ser libres de aquello que nos tenía muertos en vida.

Solamente hasta que los hijos de Israel comieron al cordero y celebraron la Pascua de Jehová, fue que ellos fueron libres. Cuando ellos cubrieron sus hogares con la sangre del cordero, la muerte no les pudo tocar. 

“Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.”  Éxodo 12:7-8  (Reina-Valera)

¿Y no fue eso, lo que hizo nuestro Salvador? Como cordero, fue sacrificado para darnos libertad. Y al igual que con los hijos de Israel, Él derramó su sangre en nuestras casas. Para que una vez que hemos sido salvos, la muerte no nos pueda tocar.

El Santo Cordero, el más grande Guerrero estuvo dispuesto a ser maldito para hacernos libres de nuestra iniquidad. Solamente Él estuvo dispuesto a derramar hasta su última gota de sangre, para detener la maldición de nuestros pecados. Por su sacrificio fuimos finalmente libres, y por eso hoy le damos gloria. 

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8  (Reina-Valera)            

Querido hermano, mi invitación el día de hoy es a recordar de dónde Jesús te ha liberado, y qué le des gloria. Dale gloria porque ya no dependes de una botella, de una jeringa, de un cigarro, del sexo, de la pornografía, de pastillas. Dale gloria porque dónde antes había solamente muerte y vacío, hoy hay vida y amor. Dale gloria porque tuvo misericordia y se aferró a salvarte a pesar de que en muchas ocasiones dejaste de creer. Dale gloria porque esa herida de muerte que tenía tu alma, ya ha sido sanada.

“Hoy dale gloria, porque Él ha prometido que a Egipto, jamás tú volverás”

 

Richy Esparza http://devocionalesderichy.com/http://cristodavida.com/

Recordad no más las cosas pasadas. Oh      
Israel, he aquí Yo hago cosa nueva, abriré     
Caminos en el desierto para este pueblo que
He creado para mí, mi escogido.Lo qué hago
Yo ¿Quién lo estorbará?,Yo anuncié y Salvé.


¿Por qué lo hiciste Dios?

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” Romanos 8:28

En el momento de la enfermedad, desgracia, quebrantamiento y mala situación, es difícil comprender el por qué de las cosas. ¿Por qué a mí Dios me ha sucedido esta desgracia? ¿Por qué Dios has permitido que me avergüencen?  ¿Por qué Dios ha permitido que sea víctima de esta enfermedad? ¿Por qué Dios ha permitido que de nuevo me partan el corazón?

Te voy a decir algo, en el “Por qué” no encontrarás la respuesta, sino en el “Para qué”.

Si nos quedamos a comprender el por qué de las cosas, difícilmente podremos avanzar en la voluntad de nuestro Dios. Cuando comenzamos a avanzar en la voluntad de nuestro Salvador a pesar de las situaciones que hay en nuestra vida, Él mostrará “Para qué” hizo aquello que tanto nos dolió.

Mucho tiempo en mi vida me levanté preguntándome ¿Por qué Dios no me sana? Qué caso tiene que me haya hecho salvo si me ha dejado con esta enfermedad que no me deja vivir. ¿Por qué simplemente Dios no toca mi alma y restaura mi mente de una vez por todas, y pone fin a la ansiedad y depresión?

Yo ya era salvo, obedecía a Dios de todo corazón, más sin embargo la anhelada restauración no llegaba. Cuando dejé de pelear con todo y con nada, y realmente le entregué a Dios mi vida y mi voluntad; aceptando lo bueno y lo malo que venía a mi vida, Dios comenzó a actuar.

Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará” Salmos 37:6

Poco a poco recibí la anhelada restauración, y hoy comprendo “Para qué” lo hizo. Dios pudo haberme restaurado, con el solo designio de su boca, Él es Todopoderoso….más sin embargo mi corazón no estaba preparado para recibir la anhelada restauración. Esta restauración para mi hoy vale más que todo el oro…pues le recibí solamente por la sangre del cordero. 

Si Dios me hubiera dado mi restauración en mis inicios, es muy probable que me hubiera perdido y  no hubiera comprendido el valor de mi restauración. Pero hoy sé “Para qué” lo hizo de esa manera. Hoy amo a Dios con todo mi ser, y mi vida es estar en su voluntad. Hoy comprendo que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien tarde que temprano; pues la suma de su palabra es verdad.   

“La suma de tu palabra es verdad” Salmos 119:160

Querido hermano, mi invitación el día de hoy es a dejarte de preguntar “Por qué” Dios haces las cosas y avanzar en su perfecta voluntad para tu vida. Una vez que comiences a avanzar y entregarle de todo corazón tu vida y tu voluntad, Él te mostrará “Para qué”  hizo eso que te duele….. Más sin embargo ya no te importará saberlo, pues al avanzar y olvidarte del “Por qué”, regresará tu gozo.

Su amigo, Richy Esparza  http://devocionalesderichy.com/http://cristodavida.com/


Aún estoy contigo

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Isaías 55:6

Me parte el corazón ver cómo el Señor abandonó a los Reyes de Israel y Judá. Me parte el corazón porque a pesar de que Dios les perdonaba y se hacía de la vista gorda, no le quedó más remedio que manifestar Su justicia y permitir qué fueran cautivos por otros pueblos. Sobresale cómo el Señor tuvo tanta misericordia hasta el final con el pueblo de Judá. (2 Reyes Cap 23-25)

Hasta que un día simplemente dijo ¡Basta ,Tú mi escogido has hecho todo lo que me es abominable¡

¿Qué triste no? , después de haberlos rescatado de Egipto, después de que se señorearon sobre las naciones enemigas, pero sobre todo; después de haberle conocido.

Cómo era posible qué después de haber visto tanto Poder del Señor su Dios, quemarán incienso a ídolos muertos hechos de palo. Cómo era posible qué después de haber conocido el corazón del Señor su Dios, ofrecieran en sacrificios a sus hijos a dioses ajenos.

Imagina el corazón de Dios mirando todas éstas perversidades que ocurrían ante Sus ojos. Imagina el dolor que sintió cuando, Simplemente ya no pudo seguir haciendo a un lado Su justicia.

Yo no conozco tú situación hermano, pero si has estado en pecado, El Señor tu Dios te está diciendo que aun sigue contigo, Te está diciendo qué está dispuesto a perdonarte y darte otra oportunidad. Antes que sea demasiado tarde y vuelvas a tu cautividad.

El Señor tu Dios es bueno, y hoy te dice que no se ha equivocado en escogerte. El Señor tu Dios te dice que si hoy le buscas de nuevo con todo tu corazón, seguirá contigo.

El Señor tu Dios hoy te dice:

¡Arrepiente y vuelve a Mis caminos, hoy que aún estoy contigo!

 

Richy Esparza http://devocionalesderichy.com/http://cristodavida.com/